Un poema al alma, lo que a todos nos falta
Una rápida mirada, que nos desvanece hasta desaparecernos
Un beso a nuestra carne que arde hasta cocinarla
Un tacto, tacto anhelado hasta no despegarnos
Un suspiro, suspiro que grita nuestra existencia
Todo ajeno, lo único ajeno que deseamos, el deseo de ser complementados.