Soy tú y no vas detrás
sino delante mía,
como un rastro de ceniza
en el viento frío,
una versión de mí que ya,
no reconocería…
sin el calor de mi pulso,
todo suena tan vacío!
Te busco, estiro las manos
y solo toco el aire,
como un \"mañana\"
que siempre me esquiva
mientras mi sombra,
siguiendo su torpe baile,
parece una vieja torpe
queriendo venirse arriba..
Eres el espejo
que ya no me reconoce,
el final del camino
que nunca se alcanza;
yo soy el silencio
que el olvido conoce,
y tú, la herida
que ya apenas descansa.
Y así me persigo,
siendo solo el olvido
… el olvido de aquel que fui,
ese que nunca ha vuelto conmigo
desde que te fuiste de mí.