A perderlo
todo,
a eso venimos.
A soñar,
a llorar,
a amar,
para después
perderlo
todo.
A abandonar
el sueño del
yo de niño
por el sueño
del yo de adulto ;
a dejar
un amor
por otro amor.
Construir una
casa
para luego
derrumbarla.
Construir una
familia
para luego
hacer
falta en las
fotos.
Y por más
que tú
festejes tanto
tus logros
con la vida,
siempre tenemos
que estar
preparados,
porque
venimos fue
a perderlo
todo.