En el cedazo de nostalgias
se escurren mis tristezas.
Caen dispersas en el piso.
Hace tanto se perdió la razón de su sentir,
no saben con exactitud la causa
o motivo de su pesadumbre.
Vive mi nostalgia en un estado pálido, incoloro.
¡Qué pesadumbre es llevar a cuestas costales
invisibles que encorvan mis pasos!
¡Qué dolor silente, carcome las sonrisas
que no llegan a ser ni intención!
Como se cansan mis párpados
al ver la luz, buscan su hogar, la oscuridad...