El vivir en el vacío,
entre fría soledad,
sin tener a quien amar
no tiene ningún sentido;
es mejor el otro estilo,
una vida angelical,
donde siempre se hallará
para amar algún motivo;
amar la sonrisa pura
de ese niño que suspira;
la caricia de ese viento,
de ese mar, inmenso espuma;
la oculta sabiduría
que se esconde en azul cielo...