Inefables son las palabras
Cuando expresan su querer
A veces son mirlos en su rama
Otras pequeños chupaflor
Pero cuando llegan empapadas
De profunda melancolía y dolor
Entonces pareciera que el amor
No cumple con su función
Quizás más bien falta todavía
Dejar que se apacigüe el río
Y dilucidar después con claridad
Puede que la silla esté vacía
Y un frío se cuele al dormir
Sin embargo hay algo
Muy difícil de explicar
El palpitar del corazón
Siempre tiene algo que decir
Cuando dejamos de pensar
Y entonces la imagen llega sola
Un sonido tenue o algo más
Como el canto de ese pájaro
Como el chupaflor al aletear
Entonces la duda se disipa
Y hay consuelo al esperar