tomassefair

Los idiotas

Nuestros orgullos se encontraron,

se miraron a los ojos sin parpadear.

Los dos ganaron el duelo, eso creyeron;

y se dieron la espalda sin voltear.

No fueron sutiles, solo hostiles.

Rompieron el lazo de sus almas,

aquel construido con tiempo y paciencia,

con la brevedad y sin esfuerzo.

El horizonte desvaneció sus siluetas,

en el silencio de un profundo suspiro.

La coraza del ego mostró sus fauces,

camufló lágrimas con risas y todo terminó.

Al seguir a la utopía, en distancia ya segura,

los ojos sollozantes, aún en la armadura,

dieron cuenta del daño recibido:

el corazón desecho extraña y siente olvido.

En cada extremo uno, atrincherado,

lucha con sus miedos y recuerdos,

realizando monótonas acciones,

extrañando lo vivido juntos, ayer.

Sin arrepentirse dejan el pasado,

mejor lo que venga, sin cimientos.

Soltar es la premisa que motiva,

sentir no tiene espacio aquí.