Andar con un verso a cuestas
que no permita dormir...
¿Qué paradojas son estas
que viven sin porvenir?
Siempre hay un verso suelto
que se sale de la estela
emancipado del resto
e iza al viento su vela
levando el ancla con gesto
de mi sitio no es aquí.
Es como aquel hijo pródigo
que tiene su propio código
y ya volverá algún día
sin fecha en el calendario
ni escrito en ningún diario
con tinta de la teoría.
Un contigo es suficiente,
un mañana es demasiado,
un instante está al relente
sin más ropa que el pasado.
Vérsame sin privilegios,
vérsame sin más motivos,
vérsame con los arpegios
de tus gemidos furtivos,
niégame con la cabeza,
haz de hoy otro mañana,
ponle nombre a la rareza
de quedarnos sin las ganas.
Hazle un nudo a la utopía
de los amores eternos
con tus manos y las mías,
pon a prueba esta manzana
y, entre los dos, la mordemos.