Juan Iscar

Vía Crucis 

¡Qué largo es el camino hacia la muerte!.

¡Atroz demostración de sufrimiento

que a la loca turba sin sentimiento

estimula su infamia y la divierte!.

Va hacia el suplicio voluntariamente.

Arrastra con la cruz nuestros pecados.

Ha mostrado el poder de perdonarlos

con milagros visibles y patentes.

Por tres veces, cae al suelo agotado,

y en lugar de ayudarle le maltratan.

Los ojos de su madre la delatan

al verle cruelmente martirizado.

Malditos los que le han ajusticiado.

Es al Amor encarnado al que matan.