Odiar, odiar,
odiar está mal
desde cualquier punto
por ver o visto
ético o moral.
Nadie pretende hablar.
del hecho que es veraz,
que simplemente sentir,
no se puede juzgar,
pues de sentimientos sería mentir
mas el problema no encarar.
Y me surge una pregunta
deste terrible odio insano;
y deste recelo tan humano,
duda que no se da la vuelta:
¿Cómo no van a haber
quienes vivan de él,
si este sentir; placer,
tan disfrutable es?
En boca de un político
ya asoman palabras afiladas,
dulces, aromadas y envenenadas:
\"revuelcate con lo que digo
lucha por mis causas
y bástate con mis palabras:
llora, enfádate, amigo,
deja correr tus lágrimas
hasta que te lleguen al ombligo.
Te dejaré llorar en mi pecho,
para que no lo hagas en un lecho.
Y mañana un favor me harás,
yendo a la guerra en aras
de mi libertad y mi verdad.\"