Elena de Mayo

Cada Mañana

El pecado es no entender
Que a Jesús debes volver,
¡Por amor!

 

Él es la fuente que quita el temor,
Para caminar en este mundo en libertad
Con la esperanza que nos en la eternidad.

 

Diseño y perfección
Que solo está en nuestro buen Dios.

 

Que nos amo
Y a su hijo entrego,
Revelándonos su corazón.

 

De la muerte nos salvó
Ya que Él, 
la venció,
La derroto,
Con su poder 
se levantó.

 

Eso fue al tercer día;
No solo en aquella semana
Si no, 
para santificarnos cada mañana.

 

Es confesar, Lo que en su orden no está,
Es alinearme con su voluntad,
Entendiendo su verdad,
Con su diseño;
Escuchando su voz
Que habla al interior.