El pecado es no entender
Que a Jesús debes volver,
¡Por amor!
Él es la fuente que quita el temor,
Para caminar en este mundo en libertad
Con la esperanza que nos en la eternidad.
Diseño y perfección
Que solo está en nuestro buen Dios.
Que nos amo
Y a su hijo entrego,
Revelándonos su corazón.
De la muerte nos salvó
Ya que Él,
la venció,
La derroto,
Con su poder
se levantó.
Eso fue al tercer día;
No solo en aquella semana
Si no,
para santificarnos cada mañana.
Es confesar, Lo que en su orden no está,
Es alinearme con su voluntad,
Entendiendo su verdad,
Con su diseño;
Escuchando su voz
Que habla al interior.