Tu novia eterna

Besos sabor a mi Pedro

Me encapsule en la preciosidad de sus ojos verdes, 

en la rareza de su entendimiento, 

y en la sutileza de su gesto fresco, 

me acople a su silencio,

y a su entrega de reciproco afecto, 

quise ser participe de su pulso,

y a concesión certera ponerle un freno al tiempo,

desfallecer recostada en su cuello,

o nublar el concepto de lo adecuado y lo incorrecto,

para que esta noche, me penetres de una vez el esqueleto,

pero no soy tuya, ni tu eres mío,

somos la idea vaga de un algo, casi nada,

con mi entero afán de serlo todo,

pero no Pedrito, no, no seré en tu vida, la historia de una noche,

mientras yo escriba mi historia, aspiro a ser tu todo,

y si no aceptas los términos del contrato, aspiro a ser tu nada,  

porque, aunque me encante tu sonrisa que entrecorta la noche,

prefiero guardarte en mis adentros como una melancolía armonía,

en vez de una historia desgarradora en donde doy todo por nada,

a fin de cuentas, entenderás el porqué de mi tatuaje,

y con mucho recelo guardare en mis labios,

el sabor fragante de tus besos, besos sabor a mi Pedro.