SOTERRÁNEO BLUES
[De la Calle de los Sueños]
Mirada de obsidiana
labios de tierra seca y partida.
A sus espaldas, los campos de tabaco y algodón
todavía le muerden los tobillos.
El llanto oxidado de su armónica
es su único alimento: un soplo
de metal que le llena el vientre.
El látigo no se ha ido:
el fango y el hambre
aún desnudan su mirada.
\"Tan solo un blues\" decían ellos.
Tan solo un blues de carne
golpeando la cuerda
sostenía el derrumbe
de aquellos que nacieron con la oscuridad
en una esquina. Soterráneos de un ritmo
que les fue arrebatado
quedándose con el eco
pero no con el brillo pentatónico del dolor.