POEMA V: CONFESIÓN A LA MADRE
Te odio,
lo siento porque odias tu existencia,
te odio porque enfermas sin convalecencia,
y te odio porque te fastidia mi presencia,
Ansiedad tu dolorosa vida me genera,
te veo quejarte hasta de respirar,
y ante tal situación yo me he de cuestionar,
¿Cuándo tu miseria ha de acabar?
Algunos nacen para gozar,
y otros nacen para rezar,
Dios nos ha maldecido,
a ti por rendirte en vida,
Y a mí por observarte rendida
Lloras como una niña sin cesar,
miles de veces te habré de hablar,
pero palabras no quieres escuchar
y con mis lágrimas te he de juzgar,
Finalmente solo me queda presenciar,
una muerte anunciada llegar.
Te odio por rendirte,
y te odio por no ver lo que hice,
mis fuerzas he gastado, pero todas fueron en vano,
Te odio mamá por habernos dejado.