michellle

Miedo

Las estrellas de mar

y las estrellas de la noche

se miran distantes,

pues ni se conocen.

 

El mar y la noche

fueron amantes,

pero por más que se busquen

son realidades distantes.

 

Y yo…

desde mi cuarto,

miro esa magia

e imagino:

 

que soy una estrella

a punto de llegar al cielo,

cargando en el pecho

todos mis anhelos.

 

No miento, tengo miedo…

pero quiero vivir.

 

Vivo,

sufro,

río…

 

y aun así,

quiero llegar.

 

Porque aunque no lo vea,

lo siento en mis venas.