Lucía gómez

LA TARDE SE QUEJA...

No ha tenido miedo.

Las palabras vanas

imploran al cielo.

Las gentes lo siguen,

la tarde se queja

y los pies descalzos se van

golpeando en los adoquines.

El dolor se oculta

en los techos viejos y las

piedras miran.

Y Él se tropieza en las

duras calles, se levanta

y cae.

L.G.