Si de paz no hubiera ultraje
y triunfara la armonía,
ella siempre luciría
su magnífico ropaje.
Fuera el más bello paisaje,
el mundo sin agonía;
si de paz no hubiera ultraje
y triunfara la armonía.
Con su divino plumaje
amor siempre brillaría;
convertido en poesía
que de luz fuera un encaje,
si de paz no hubiera ultraje.
Autor: Aníbal Rodríguez.