Xabier Abando

Beberse todo el mar


Nacemos los humanos ignorantes,
la vida nos obliga a espabilar, 
los fallos nos enseñan a evitar 
las mismas experiencias malas de antes.

Cambiar algo después de haber fallado
permite mejorar y es decisivo
de cara a conseguir el objetivo. 
Ensayo y error, es lo adecuado,

pero ya fue nuestra especie acusada 
de topar de continuo en una piedra,
puede eso suceder si alguien se emperra
en perseguir un fin, sin cambiar nada. 

Sin duda hubo algún caso en el pasado 
que obligó a un hombre sabio a señalar  
que no hay por qué beberse todo el mar 
a fin de comprobar si está salado.

© Xabier Abando, 02/04/2026