Entre sol o nubes,
levantarse
todas las veces que haga falta;
resistir y seguir
ante lo que venga.
Con dignidad,
entereza y convicción,
sin promesas vacías.
Ante el miedo, la duda o la sombra:
claridad, lealtad,
confianza
y empatía.
Con espacio para la vulnerabilidad
y el descanso necesario.
Que el amor sea eje
y motor de la existencia.
Entre sol o nubes,
mirar hacia adelante,
habitar el presente,
lo único que hay.
Agradecer cada aliento,
cada instante vivido,
con profundidad y claridad.