La vida da un arrecife,
da el coral,
da la vida…
pero tú no estás.
Amor mío, te vas,
y dices que volverás pronto,
muy pronto;
y a mí me basta esperar,
porque te quiero cada día más,
a pesar de que me tratas mal.
Tu piel, parecida al olivo,
tan sedante como la espuma,
tan linda como la brisa
que roza el mar al pasar.
Y aunque la vida dé arrecifes
y el coral vuelva a brillar,
mi vida se queda en pausa
si tú ya no estás.