DESDE ADENTRO (2010)
Ayer quise probarme
que podía vivir sin ti,
dejarte en el olvido
y avanzar sin esfuerzo,
sin herida visible,
sin tu peso clavado.
Ileso, hacia lo que no duele.
Pero los días…
guardan lo que intento borrar.
Vives en mí,
no como recuerdo:
como una respiración ajena
que a veces se adelanta a la mía.
Y aunque calle tu nombre,
aunque lo hunda—
esto no desaparece.
Se repliega.
Espera.
Aprende mis silencios.
Quedé al margen,
lamiendo las ruinas de lo que fui,
mientras algo tuyo—o mío—
dejaba de distinguirse.
Tal vez te rías.
Tal vez mi nombre
ya no te diga nada.
Eso crees.
Porque hay gestos
que no son tuyos,
sombras que se acomodan
donde nadie las llama.
Un día, sin aviso,
no sabrás si ese pensamiento es tuyo…
o si soy yo
pensándote desde dentro.
Y no habrá forma de sacarme.
No de la memoria—
de ti.