frescodelrocio

Buen día nostalgia

 

 

Saludé mi nostalgia

al ver que te pensaba de madrugada,

entre las sábanas de insomnio

y las ojeras del que olvidó dormir.

 

La tomé del brazo.

 

En las veredas angostas

enrolladas de tristeza,

observando el bejuco

para no caer en sus marañas.

 

Pero ni eso ya importaba.

 

Abracé mi nostalgia al darme

cuenta que su paso no es efímero

si no que va liado a mis arterias

al unísono de mi sangre.

 

Allí cohabita mi ser es su morada.

 

Mi nostalgia deambula a mi lado,

al graznido de la grulla, a la par del crespín

y su triste canto.

 

Es tan mía, mi nostalgia, que en vez

de pensarte,

te piensa y extraña ella.