OscarCampos

Nudo en la madera

 

El tiempo aprendió a leer,

mapas que se hunden en la madera,

ciudades donde el hambre

 no se nombra,

 y manos que son cortezas de piel.

Descansan

sobre las rodillas,

como dos volcanes antiguos,

que sobreviven a la nieve.

 

Me acerco a tu sillón,

 un templo. una paciencia

una respiración que no necesita

demostrar su espacio de vida.

 

En tu cuerpo hay un nudo

la dureza de la madera.

Aquí el dolor se anuda,

ahora deja las huellas

de todo lo que no se fue.

 

La ciudad gira sin detenerse,

Repitiendo lo que no entiende,

mientras  guardas el silencio.

 

Miras,

hay una raíz que me sigue.

No vine a hablar.

la confesión del nudo,

dormida en la sangre

que también es mía.

Nuestras manos descansan

sobre tu sillón.