Luz y oscuridad

Casi jueves

Tengo tu recuerdo atravesado en la memoria
y un sinfín de sueños rotos por reconstruir.

Se me han caído dos o tres versos en el camino,
y mi lluvia interna los arrastra
hasta el final de la calle,
sin saber a dónde ir.

El silencio me grita que escriba,
que te dibuje entre líneas,
recordando tu sensualidad
y lo sinuoso de tu amor;
que te llore en un poema
y acaricie a la distancia tu piel,
que al respirar sienta tu olor,
a pesar de no tenerte aquí.

Pero así es el dolor:
ausente en tu presencia
y abundante desde que tuviste que partir.

Ya casi es verano nuevamente,
y te recuerdo bonito al respirar,
imaginando tocar tu cabello
y deseando robarte un beso,
o tal vez unos cientos
después de tantas noches sin ti.

Espero que estés bien en donde estés,
y que el cielo recuerde lo bella que eres
cada día al despertar.

Que se muera de envidia si quiere,
pero que entienda
que tu mirada es luz:
solo hace falta que alguien la encienda
para que pueda brillar.

Casi es jueves nuevamente,
y hoy te volví a extrañar.