José Bayón Garcinuño

Firma de autor

Algunos atardeceres el Sol,

con un Do de pecho,

parece que se reafirma en Sí.

 

Entre los colores de su atardecer

deja dicho:

Todo lo tocado con la caricia,

todo lo pellizcado  en cada espejismo roto,

todos los brillos y las sombras

—la luz se degrada—,

todo para vosotros,

para bien y para mal

yo os lo dejo y ahí se queda

—la forma se desdibuja—,

os dejo por hoy

y nos vemos mañana.

Tengo trabajo al otro lado

—la imagen se difumina—.

 

Antes de irse, el efímero autor

firma y rubrica su obra de un día

en el lado derecho,

de la parte de abajo

del paisaje,

con un carbón

sobre una pequeña

y escondida

piedra negra.