Todo lo que venga lo amaré con toda mi vida,
Incluyendo la desgracias
Cómo también la esperanza.
Todo lo que venga
lo aceptaré
como si Dios me lo diera
en la mano.
Esa pesadilla llena de sueños
Me provoca melancolía,
Me siento más pesado
Más abandonado,
Más extraño.
Acepto el destino dado
Llevado en generaciones;
Ser alguien importante
Para luego ser olvidado.
La mujer del espejo
Quiere que le devuelva
La falsedad de verla.
Prefiere ser comida viva
Antes de que mis ojos la recuerden.
Prefiero estar sentado
Viendo la oscuridad entre mis párpados,
Mis labios húmedos,
Mis ojos muertos
Y mi cabeza en el cielo.
Tirado como cobarde,
Amado como hijo.
Espero ser recordado
Incluso si no me pueden soñar.