La carne está lacerada
Cuan dañino es el acero
Alguien nunca fue sincero
Cuanta gente lastimada.
Por la espalda se da el golpe
Para clavar esa daga
Dejando siempre una llaga
sin asestar contragolpe.
Igual que dagas hay besos
Son símbolo de traición
¡Pues Judas! hay muchos de esos
Que nos hablan con pasión.
Cuidar de nunca dar besos;
¡Mucho menos con traición!
La traición, disfraz del beso
¡A otro perro con ese hueso!
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Salvador Santoyo Sánchez
01/04/2026