Salvador Santoyo Sánchez

¡CUIDADO!

La carne está lacerada

Cuan dañino es el acero

Alguien nunca fue sincero

Cuanta gente lastimada.

 

Por la espalda se da el golpe

Para clavar esa daga

Dejando siempre una llaga

sin asestar contragolpe.

 

Igual que dagas hay besos

Son símbolo de traición

¡Pues Judas! hay muchos de esos

 

Que nos hablan con pasión.

Cuidar de nunca dar besos;

¡Mucho menos con traición!

 

La traición, disfraz del beso

¡A otro perro con ese hueso!

©️

Salvador Santoyo Sánchez

01/04/2026