carlos emilio correa mendez

SENIL

Cuanto se anhela la paz y sosiego

cuando adviene la senil postrera,

etapa de la vida lastimera,

donde se extraña mucho el apego.

 

Cuando aja la piel, disipa el ego,

como la brisa reseca el aliento 

y en el fuerte sol se camina lento,

se busca la sombra sin tanto ruego.

 

Cuanto se desea amar en el verano 

cuando en invierno duele el frío 

y el sentir se hace tan lejano.

 

Cuanto ímpetu de amor se deseara 

cuando la fortaleza desaparece;

solo huellas sobre arena quedara.