Hay veces, mi amor,
que el amor se disfraza de soplo..
de viento fugaz,
como eco de un juego
que apenas roza…
Molinillos de viento
girando frenéticos,
cual juguete atrapado
en un eje de papel,
pensando que el movimiento es destino
cuando solo es inercia.
Y así siguen girando,
sin saber que cuando el soplo se cansa,
el aire cesa…
Y entonces se quedarán quietos, vacíos,
sin entender ese silencio que les rodea
donde antes habitaba el ruido de un vínculo
que parecía ser…
y un futuro que creyeron percibir…
Pero lo nuestro amor,
es diferente:
un viento constante que abraza y eleva…
como el viento a una cometa..
llevándonos con él,
con la paz de quien se siente
firmemente sostenido.
Por eso, mi amor,
sigamos sujetos
al hilo de nuestro latido
y volemos juntos…
allí donde el mundo se ve pequeño
pero el horizonte es infinito..
Que sean nuestras manos
quienes lleven el hilo,
y el amor el que nos empuje,
así… dulcemente,
hacia ese lugar nuestro que solo existe
“cuando estamos los dos.\"