Juan Roldan

Venceré

Que nadie duerma mirando las estrellas

temblando de esperanza y de deseo,

temeroso de ver que ha amanecido

y, al despuntar el día, huya con ellas.

Ya nadie podrá escuchar mi nombre

ella jamás lo pronunciará;

pero si mi beso quiebra el hondo silencio,

quizá despierte la vieja esperanza.

Tal vez al fin pronuncie mi nombre

y se derrita el gélido silencio;

Y al oír mi nombre, venceré

Al alba venceré.