Caminando por la ciudad huyendo de mi , te encuentro a ti en cada calle y en cada rincón, imágenes vienen a mi de tu cara ,tú sonrisa , golpeándome como ráfagas de éxtasis.
Tránsito por la avenida tomando café y este me sabe a ti en cada sorbo , a veces es dulce otras amargo ,pero bebo tu imagen que llega a mi como un destello de luz , que se funde con la plaza colmada de arboles de mangos.
Mientras me siento debajo de ellos ,a pensar sobre el fracaso que ha sido mi vida , pensar en ti , pensar en mi ,se convertía en un acto mágicamente doloroso.
En tanto que la tarde caía , el sol se desvanecía abrazando las viejas casas de espíritu colonial, y yo que quise abrazarte con esa misma fuerza cálida .. te dije secretamente te amo,tal como el ocaso de aquella tarde .