Rafael Parra Barrios

Crónicas del Linaje Barrios Gerardino: ​Mercedes María Barrios Gerardino: Memoria y Raíz (Final)

 

 

Crónicas del Linaje Barrios Gerardino:

Mercedes María Barrios Gerardino: Memoria y Raíz (Final)

 

​Mercedes María fue una mujer feliz, inspirada por las múltiples satisfacciones que le brindaron sus hijos y nietos en sus oficios y profesiones. Ella misma era la referencia, la chispa y el ícono a emular. Ante los momentos difíciles, supo \"surfear\" la adversidad y seguir adelante; así lo demostró al afrontar con casta de guerrera dolores profundos como la partida de sus padres, la muerte de su esposo y el desgarrador sufrimiento de su hijo Andresito. Tantas circunstancias lúgubres supo amainar con su entereza.

 

El ocaso de la luna

 

​Al alcanzar los ochenta y cuatro años, \"Doña Mercedes\", la \"Señora Parra\" o la \"Abuela Parra\" —como cariñosamente la llamaban—, comenzó a sentir el peso del tiempo. Entre 2017 y 2018, la disminución de su autonomía física y visual la angustiaba, pues siempre fue una mujer autosuficiente que brilló con luz propia. Con su característico pudor y dignidad, expresaba a los suyos el deseo de no ser carga para nadie. Su hijo Rafael, intentando calmar su inquietud, le auguraba llegar con bien a los noventa, mientras la familia la rodeaba con un amor que ella, en su humildad, temía comprometer.

 

​A este cuadro personal se sumaba su honda preocupación por Venezuela. Fustigaba con vehemencia la crisis del país, clamando por justicia, libertad y democracia. Le dolía profundamente la diáspora; comprendía el éxodo de los jóvenes en busca de progreso, y aunque la pesadumbre por la distancia de los suyos la habitaba, recibía con gratitud el apoyo constante que sus hijos, sobrinos y nietos le enviaban desde el exterior.

 

​El 19 de mayo de 2018, cerca del mediodía, un inesperado accidente doméstico en su casa de la Urbanización La Hacienda, en Cabudare, alteró para siempre el curso de sus días. Tras ser auxiliada y trasladada a centros de salud en Cabudare y Barquisimeto, la noticia de su estado movilizó a familiares y amigos en una cadena de fe y esperanza. Sin embargo, tras cuatro días de lucha, en la madrugada del 23 de mayo, Mercedes María se durmió en la paz del Señor.

 

​Su tránsito dejó un vacío inmenso, pero su nombre permanece como un estandarte de honor, trabajo y amor incondicional.