Lucía gómez

TEJAS FRÍAS...

Construimos una casa,

pero la casa no sabe

cuidarse sola.

Necesita unas manos

que sirvan el café todos los días

y siembren dalias

y amor en los jardines.

La casa pide afectos que se

reflejen en todos los espejos.

Me acechas en el fondo de la noche,

pero la noche es tan intensa

como el viento que se cuela

por las tejas frías.

L.G.