Era junio,
se entorpecía
el pensamiento.
Se confundía la lágrima
con la sonrisa.
Y es que decía se iba
por no saber
si era amor lo que sentía.
Era agridulce,
por no decir amargo
el sentimiento.
Soltaba lentamente
su mano, ella, se hacía
de sus dedos, tratando
de leer en sus ojos
si era broma, o realidad
lo que decía...
Soltó su mano dejándole ir,
ya que en esa mirada
en vez de duda, había frialdad.
Y era agridulce su sentir,
pues reía para no llorar,
y lloraba en vez de reír...