Tú pensamiento es como el mío
en los instantes de quietud y sollozo;
en los momentos de alegría y gozo
cuando leve suspiro y luego sonrío.
Tú sufrimiento es como el mío
lo siento con ansiedad y locura;
en medio del calor en tensa frescura
se desvanece pronto en el desvarío.
Tú soledad árida como la mía
perdida en el jardín casi florido
calienta la flor que casi se resfria.
Tú sentimiento , como el mío , es fuego
que la distancia no ha apagado
a pesar de ausencia y desapego.