Miradas fijas en las teclas,
música suave en la brisa,
las lluvias de primavera comienzan,
los días me besan
y tu compañía me alegra.
Esos juegos memos
que te sonrojan,
y me voletas a ver con disimulo.
Esperas que no haya visto eso,
pero ahí me tienes riendo
y sonriendo como un memo.
Y quizás es solo mi idea...
pero siento que ellos saben,
te provocan y me provocan
para ver que consigues del momento.
Enhorabuena, lo lograste;
me tienes 11 horas después aún sonriendo
y dándole esas pequeñas risas al teclado.