Racsonando Ando / Oscar Arley Noreña Ríos.
¿En qué velero te vas
cuando el mar es rumor entre olas y tormentas,
y las paredes no tienen sal ni horizonte de respuestas?
Sin colores, el lienzo de tu mirar…
y sin el pulso de tu reloj vagan las ausencias.
¡Solo pienso en ti!
Te busco…
y no estás.
En este mar sin ti, mi voz no llega…
Sin tus timbres en mi puerta,
sin el gato que ronronea la gracia de tu presencia.
Tu sombra, y mi guitarra, desnuda de cuerdas,
te busca en la quietud.
En la televisión:
fiesta triste de lo virtual.
¡Te busco…
y no hay respuestas!
Te busco…
y no estás.
En este mar sin ti, mi voz no llega…
En las calles sin sol,
la agonía siembra pasos de indiferencia.
Un cielo de nubarrones — la lluvia se pone en venta—,
y el eco de mis preguntas:
banquete amargo que la radio celebra.
¡Solo pienso en ti!
Te busco en unturas de sal,
en los ojos ciegos de la pared,
en los versos del alacrán.
Pan y agua es tu recuerdo.
El viento rechina su orquesta bajo un susurro que no me nombra.
La luna mira y calla, con su charca de escamas puestas.
Mi pensamiento es un laberinto de aldabas inciertas,
un mar que devana dudas y teje tantas ausencias.
Te busco…
te nombro…
y no estás.
En este mar sin ti, mi voz…
no llega…
Te busco,
te reclamo,
te aguardo…
y el eco de mi corazón —gritando—
vive en penumbras, en espera de tu respuesta.
Racsonando Ando / Oscar Arley noreña Ríos.