Mari.o

BOLERO DE MEDIANOCHE

BOLERO DE MEDIANOCHE 

[De la Calle de los Sueños]

 

Por la soledad de un desierto de cactus [espinosos por fuera pero jugosos por dentro], 
emerge una voz de tierra removida 
con poncho y pistolas. 

La escuridad trujo
un trago de olvido que no baja. 

Estamos aquí, porque la Parca
se distrajo un momento con la Chavela... 

seguimos vivos 
nomás por puro descuido. 

Las hojas caen como láminas de oro 
en un otoño que nadie reclamó: 

cortesía del que llora sin mojar el pañuelo. 

«Y te voy a enseñar a querer porque tú nunca has querido. Ya verás lo que vas a aprender... cuando vivas conmigo».