A MI PEQUEÑO GRANDULLÓN: DAVID
Cuando mi vida estaba
estacionada en la desidia,
de pronto note una lucecita
que brillaba en mi barriga.
Aunque no estaba programada
tu presencia, llegaste a mi vida
con nuevas ilusiones, se fue
las penas y apareció la alegría.
Ya se completo mi parcela
sembrada y regada de dichas,
en el camino quieto floreció
un hermoso regalo de vida.
Llegaste y mi mano querías
no la soltaba ni día ni noche,
estaba a mi vera y sin acuerdo
con llanto me sustituías.
Ya eres grande no lloras
cuando cerca no estoy
otra personita tienes cogida.
Nuestro destino vivimos.
Muy buen hijo has salido
si te necesito a mi lado esta
¡como hemos crecido! Ahora
lloro yo si no estoy contigo.
No olvides que fui la primera
que querías a mi, estar unido,
te quiero aunque cerca no esta
tus manos ya han crecido.
Para tu madre siempre serás
mi maravillosa sorpresa, que
cubrió mi corazón de esperanza,
mi bebe que lloraba mi ausencia.
Tu madre te quiere y te espera.
Carmen