Freddy Kalvo

Romance al verbo dar

No te doy de lo que abunda

ni te doy de lo que sobra

solo doy lo que me nace

sin decir quién es la alondra.

 

No te digo lo que siento

si en tus ojos llueve ahora

y en silencio siempre callo

esa pena que acongoja.

 

No comparto el desperdicio

ni tampoco lo que estorba

solamente entrego aquello

que del alma a mí me brota.

 

Yo no doy cuanto me piden

si no son muy buenas obras

porque viven muchos seres

que amenazan y extorsionan.

 

Yo no ofrezco si no tengo

aunque mire que sollozas

la mentira no es remedio

es maligna y abochorna.

 

Hay personas que caminan

sin conciencia pudorosa

que a la dádiva se aferran

y con ella se acomodan.

 

El peligro es que se queden

esperando con modorra

que le suplan siempre todo

pues jamás se desarrollan.

 

No es ser bueno por ser bueno

sobre todo, si es un dogma,

que se finca en la apariencia

o en cumplir algunas normas.

 

Dejo claro lo que pienso

las virtudes son muy propias

y en los versos hoy describo

las razones que son obvias.

 

Que perdone quien se ofenda

si los versos hoy confrontan:

¿Cómo, cuándo y a quién dar?

Cada quien lleva su alforja

y respeto lo que se hace

si el amor es quien convoca.