Me trepé a un rayo de luz,
sobre sus siete caballos,
emanados de albo rayo
que despertó abismo azul;
fui cual viento en el bambú,
con un poderío mágico,
recorrí fecundo espacio:
ver de la vida, mi virtud;
vi una alegre primavera,
llena de cantos y flores,
luego un ardiente verano,
llevando vida a la Tierra,
vi en otoño sabios dones
y en invierno miré el llanto...