Dándole aroma a mi vida
fue mi radiante amapola;
siempre de encanto vestida
siendo de amor fina estola.
Fue mi radiante amapola
siempre aromando mi estancia;
siendo de amor fina estola
llena de suave fragancia.
Siempre aromando mi estancia,
yo disfruté sus caricias
siendo su magna elegancia
ramo de dulces delicias.
Yo disfruté sus caricias
siempre de encanto vestida;
siendo supremas delicias
dándole aroma a mi vida.
Autor: Aníbal Rodríguez.