R.

Frente a la estufa

Mientras el tiempo pasa

a pasos agigantados

me siento solo

acompañado del calor

de una estufa encendida

y la tibieza suave de la vida

No hay prisa en mis latidos

ni relojes que me manden

solo este instante quieto

donde respiro sin apuro

donde el alma se estira

como sombra en la tarde

Vivir es este momento

relajado, sin urgencias

porque nadie corre

hacia la muerte con ansias

el destino sabrá

cuándo abrirá su puerta

Detrás del fuego manso

y la calma en mi pecho

la vida se revela

como un abrigo discreto

un refugio sencillo

frente a la estufa encendida