Pérez Pablo

Bebé Cometa

Bebé cometa

Cuando estoy solo

suelo mirar al cielo,

buscando el cometa

que se me escapó sin previo aviso.

Busco respuestas

a lo que, quizá,

siempre fue inevitable.

Tardé en entender

que no había culpables.

Era el más fuerte,

y no imaginaba

lo frágil que era.

Después de tu partida

me rompí.

Me encerré en mí mismo,

ya no había razones para sonreír.

Me fui apartando

de las personas que más quería,

haciendo mío este duelo,

sin ver

que no era el único que te extrañaba.

Había otro corazón

viviendo esta pérdida

de una forma más profunda,

más silenciosa.

Ha pasado el tiempo…

y poco a poco

hemos aprendido a sanar,

a construir un nuevo camino,

donde al final

se asoma un arcoíris.

Sin olvidar

que un día

tuvimos un cometa

que se nos escapó al cielo.

Sigues doliendo,

pero ya puedo escribirte

 

D. Pérez Pablo