Sergio F.G.

A las dos

 

 

Una vieja radio a pilas,

noticias dictadas,

servidas a la carta

endulzan oídos.

 

Rompen el silencio

de una casa

en ruinas.

 

Bajo una vela

espera,

sin hambre,

a que alguien

se siente

a la mesa.

 

Con la vista

clavada en un reloj

que no pasa de las dos,

recuerda tiempos perdidos,

mal vendidos.

 

Por su mejilla

resbala una lágrima

que encierra

lo que no dijo.

 

Al final del día

no cambia el decorado,

un fiel amigo,

sentado

frente a la puerta,

sigue esperando.

 

© Sergio F.G.