Alek Hine
TE DESNUDA Y TE HUMEDECE MI LIBIDO
(soneto)
Declaro, por la fuerza de mi estro,
que fútil a tu cuerpo es su vestido,
pues fácil te desnuda mi libido,
artista natural, pintor maestro.
Se torna lábil mano el ojo diestro,
un tacto muy procaz, tan atrevido
que palpa sin pudor, deshinibido,
mas no con un propósito siniestro.
Incluso se humedece mi caricia
en ese manantial de tu delicia,
venero del jardín paradisiaco.
Y mientras mi desliz deviene roce,
me das señal abierta* de tu goce:
Tu gesto, ¡poderoso afrodisiaco!
*franca, clara, patente, evidente.
lunes, 27 de marzo de 2017