Musa ilusa
que me tocas
y te esfumas.
Mi mente persiste,
no se rinde,
aún te busca.
Dale cielo a su sueño,
que triste gime
y se nubla.
Eres ola a su orilla,
que a la partida,
solo es espuma.
Sé mejor alba perenne,
que del oriente,
espanta la bruma.
Y nunca mas te despidas,
que a la rima en que vivas,
te irá a hallar mi locura.