Un pestañeo fue suficiente para desarmar una ciudad de papel, fragmentos de instantes yacen hoy por hoy en el interior de los tarros de leche, el sonido de la batería , aún resuna por algún rincón.
Un viento repentino es el pronóstico, el capitán ajusta las velas en vano; nadie sabe qué acontecerá, es un pestañeo, es un aleteo, es un de repente...
Scarlett-Oru