EDUARDO FAUCHEUX

SIEMPRE PARTIR, NUNCA VOLVER

SIEMPRE PARTIR, NUNCA VOLVER

 

No hay regreso; solo es un tramo al pasar los años,

hilos del camino que la libertad devora,

pues quien parte no será el mismo que vuelve, ahora,

y estaciona su sombra en esos mismos peldaños.

*

Y siendo el mundo una esfera y con paso constante,

volver es mito de quien su regreso, camina;

es solo el encuentro, en una mismísima esquina,

de un hombre libre que siempre... ¡partió hacia adelante!

*

Que la morada sea escala, un taller de espera,

y donde el fuego aviva a un nuevo plan que se mide,

mientras el alma, insaciable de libertad, pide:

\"Sean puntos de inicio y final, solo fronteras\".

*

Así, engañar al retorno es astucia de sabio:

al pasar por su puerta, saludando al vecino,

mucho antes que el tiempo nos marque un nuevo camino,

pondré, ¡otra vez!, la próxima partida en mis labios.

*

Ya no hay norte ni sur en esa recta completa,

solo un hiato infinito, en un eterno ruteo,

donde mi meta no existe, es tan solo el deseo

de invertir mi vida en una línea sin vuelta.

*

Y que la brújula loca no encuentre el reposo...

y que el horizonte mida la paz del guerrero,

mientras, tú, fugitivo, y para siempre viajero,

haz de \"partir y volver\" un paisaje borroso.

*

Ese es el plan de viaje de los que entendemos

que con libertad no hay un Destino que dirige,

sino que ese movimiento mismo -el que nos rige-

nos evita atraparnos en lo que conocemos.

*

Así, navegando a través del constante fluir,

el destino cambia la consecuencia de andar,

no en una imposición previa al hecho de viajar...

pues... ¡la libertad es combustible, para partir!

*

 

Eduardo Faucheux

30-03-2026