Eduardo Rolon

El Laberinto

El Laberinto 
 

 

Como el laberinto, como el laberinto de la vida
que se abre por caminos confusos, perdidos –
así me encuentro: en medio de uno mismo.
 


Laberinto que desorienta,
que me hace preguntar entre el bien y el mal:
¿qué será lo bueno? 
¿qué será lo malo?
 

Aún al detenerme a pensar
sigo enredado en ese camino que me confunde,
no encuentro la salida en este instante –
 


edificios altos se alzan a mi lado,
robles y sauces se cruzan en mi paso,
pinos y espinillos se agrupan cerca,
jacarandás pintan el suelo de morado.


Acacias crecen entre las piedras,
montañas se levantan a la izquierda,
cerros se agachan a la derecha,
el mar rompe su furia en la orilla.
 


Todo está presente: árboles que crecen hacia el cielo,
otros que se agachan al suelo;
edificios que se pierden en el humo del día,
otros que brillan con ventanas de cristal.


Cerros bajos y montañas altas se miran entre sí,
el mar se abre y se cierra como una puerta.
 


Pero a lo lejos, entre dos luces de un faro,
veo la señal que me falta:
allí podré descifrar este laberinto,
allí entenderé lo que buscaba sin saberlo.
 
 

 
Autor: Eduardo Rolón